miércoles, 9 de mayo de 2018

37 RAZONES


       Hoy es mi cumpleaños número 37. 

       Y aquí están 37 razones que he venido reuniendo durante estos años: 


       1. Porque he encontrado en Lulú, mi hija peluda adoptada, el amor más puro, genuino e inocente. Mi propósito es darle la mejor vida posible, que se sienta amada y protegida.

       2. Porque tengo una familia amorosa, unida, solidaria y con una enorme fortaleza.

Mi familia completa

       3. Porque mis papás están sanos, vitales, y activos mental, física y socialmente.

       4. Porque después de 43 años ellos siguen juntos y son los mejores compañeros de vida. 

       5. Porque tengo dos hermanas que son mis referentes, amigas y maestras.

       6. Porque vi nacer a mis tres sobrinos, y los veo crecer con gracia, inteligencia y sensibilidad. Y he encontrado ellos un amor infinito, lleno de alegría sin fin y de aprendizaje.

       7. Porque sé que los ángeles están más cerca de lo que creemos, y la mía es mi abuela materna, que me cuida en los momentos tristes e ilumina los felices.

Mi abuela materna, Ligia Ossa de Ocampo

       8. Porque mis amigos verdaderos y entrañables me hacen muy feliz y llevadera la vida. Los adoro y los tengo siempre presentes.

       9. Porque también guardo cariño a los amigos que están lejos, a los que ya no veo, con los que ya no tengo afinidades.

Los amigos: son todos los que están, pero no están todos los que son.

      10. Porque la mejor compañía es uno mismo. Yo nunca me aburro de estar sola, nunca. Y obviamente, con Lulú, que es una gran conversadora.

       11. Porque sé que en los momentos más oscuros siempre hay una luz, así sea mínima, que no se apaga nunca.

       12. Porque ahora sé que un mal matrimonio puede ser lo mejor que me ha pasado en la vida. Y siento una enorme gratitud por eso.

       13. Porque sigo aprendiendo de las lecciones que me dejó un gran amor y del duelo cuando se acaba.

       14. Porque he cambiado muchas ideas a partir de la vida en pareja, sobre el amor, en la maternidad y el valor propio.

       15. Porque ahora soy más resiliente y sé qué es sobreponerse al dolor profundo, con gracia y esperanza.

       16. Porque sé qué es empezar de nuevo. Llegar nuevamente a tierra firme después de naufragar por mucho tiempo.

       17. Porque he podido conocer el mundo, entender culturas muy complejas, aprender un idioma muy difícil de comprender.

       18. Porque haber salido de Colombia durante seis años me permitió abrir la cabeza para espantar los prejuicios, ampliar la tolerancia, y entender otras formas de pensar y de vivir.

       19. Porque tengo el sentido de la visión, y esto no lo doy por sentado.

       20. Porque con los ojos he podido admirar la belleza del mundo y disfrutar de hábitos deliciosos como la lectura.

       21. Porque con los ojos del alma también puedo ver lo oscuro qué hay en los seres humanos.

       22. Porque encontré en la escritura un don escondido. Siempre estoy pensando en alguna historia que quisiera contar.

       23. Porque estoy encontrando una voz propia, que me alienta a escribir estas 37 razones.

       24. Porque volví a estudiar, y vuelvo a poner a funcionar la cabeza para aprender y aportar.

       25. Porque tengo la capacidad para analizar y discernir, criticar y alabar, decidir y dejar que las cosas tomen su rumbo.

       26. Porque no hay mayores herramientas que la paciencia y la constancia.

       27. Porque tengo el sentido de la audición, y esto no lo doy por sentado.

       28. Porque con el oído vivo a través de la música, para mi la mejor invención humana.

       29. Porque tengo un cuerpo que no se queda quieto, que se mueve para dar el paso y seguir adelante.  

       30. Porque puedo usar el cuerpo para bailar, abrazar y amar, y eso no lo doy por sentado.

       31. Porque he amado con alma, vida y sombrero.

       32. Porque he sido amada, y esto no lo doy por sentado.

       33. Porque ahora hago parte de todas las mujeres que sabemos que no somos víctimas de nuestras circunstancias, sino de nuestro silencio.

       34. Porque tengo una mayor sensibilidad hacia todos los que no tienen voz, como los animales.

Lulú Esperanza

       35. Porque la vida/el karma/el universo/ devuelven la bondad que se le da a otros. No necesariamente de la misma forma, pero sí de maneras misteriosas.

       36. Porque tengo una curiosidad inmensa por saber qué más viene en la vida.

       37. Porque este es un año más de vida. Y eso no lo doy por sentado.

La cumpleañera. 37, casi nadita


miércoles, 4 de abril de 2018

EL AMOR ES UNA DAGA EN EL CORAZÓN


El amor es una daga en el corazón. 
Eso es lo que se ve en esta foto publicitaria. 



Pero diga si no es verdad. 
¿A quién no se le han atravesado dagas, cuchillos, machetes, cruces, crucetas, filos, espadas cuando se enamora y sangra cuando se despide? ¿Desde hace cuánto llevamos una cortada en lo más profundo, que no nos deja olvidar la historia vivida? 
“Mi historia entre los dedos”, qué imagen más cursi. La cursilería es un acto de cobardía, debería rezar en los portacabezas de los buses, en esos que se ponen sobre el espaldar.
Entre espalda y pecho late el corazón, con son propio. Apropiarse de los cinco sentidos de alguien, del “alguien significativo”. El amor tiene significados, y rimas, y juegos de palabras, y búsquedas. 
“Te busco, perdido entre sueños”, como cantaba la gran Celia, la "Guarachera" de Cuba. Cubano el alma de Ernest Hemingway, cuando decía “El hombre tiene corazón, aunque no siga sus dictados”. 
Dicto en este momento lo que va se desangrando a través de las palabras, de las mismas que usó Cortázar al escribir el Capítulo 7 de “Rayuela”: Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano”. ¿Será a la misma comisura a la que le habla Piedad Bonett?: “Boca para los besos dibujada / donde duerme tu lengua tentadora. / Todo el vino del mundo está en tu boca, / todo el pecado y la inocencia toda”.
Esto salió publicado en la revista del almacén de maquillajes y perfumes La Riviera. Maquillo la ansiedad ante la vida y la presento en empaque pequeño, como los perfumes finos que venden. “Son tus ‘perjúmenes’, mujer”, que nos cantan y nos encantan cuando nos tienen ganas. 
Título en El Tiempo: “Tenemos amor y ganas”. Eso lo dijo un futbolista y lo ratifican las parejas. ¿Envidia? De la buena, porque son envidiables las parejas que se tienen ganas en estos tiempos de escasez emocional. La emoción es el primer impulso que se siente ante el amor. 
No, no: el amor es un sentimiento. 
“El corazón late a mil”. Debe ser lo único que ahora está a mil, porque no hay economía sentimental que se mantenga a esos precios. “El petróleo alcanzó los 63 dólares por barril la semana pasada por motivos de ‘satez’ (¿sensatez?) económica en sus dos terceras partes y de locura política en el tercio restante”. El amor es un activo: es el combustible del alma, pero es un activo políticamente incorrecto. 
Y no hay sensatez alguna: le jode la cabeza a muchos. Sea quien sea. Cualquier persona; no importa si es político o mendigo. No distingue género ni condición ni procedencia. Como proceden Romeo y Julieta en su última sesión de amor. 
Por eso es una daga en el corazón.

TRAMITOMANÍA PANDÉMICA

En su libro de ensayo, “Pa que se acabe la vaina” (Planeta, 2021), William Ospina hace un retrato fiel y, a la vez, un tanto agobiante del E...